LOS OVNIS DEL VOLCAN POPOCATEPELT Y EL GENOCIDIO DEL MICROCHIP POR ALBERTO CANOSA

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Un pensamiento en “LOS OVNIS DEL VOLCAN POPOCATEPELT Y EL GENOCIDIO DEL MICROCHIP POR ALBERTO CANOSA

  1. Como verdaderos niños, todos eligieron ser mensajeros, los que van al
    galope por el mundo, y como no hay rey alguno, se pregonan unos a
    otros sus mensajes, que ya carecen de sentido. Con alivio pondrían fin
    a su vida miserable, pero prefieren no hacerlo debido al juramento contraído.

    Franz Kafka

    El libro

    Me costó su amistad aquel libro. Llegaron a acusarme de haberle robado la tercia parte. Por mi parte recuerdo muy bien lo sucedido aquel día. Llevaba con migo un fragmento de 10 páginas amarillentas (Accidentalmente las había dejado olvidadas en el teléfono público azul, ubicado al frente de la iglesia) Aquel día le toqué la puerta de su casa, sin contestar nadie, supuse que habría salido o recibido alguna chica en privado. Decidí oportuno arrojarle el libro junto con el resto de las páginas faltantes por una ventana que encontré entreabierta. Quizás, y como el mismo me lo ha dicho en varias ocasiones, la desaparición de la tercia parte del libro podría deberse a uno de aquellos “fenómenos extraños” ocurridos en su misma casa, como lo fueron la misteriosa aparición del cuchillo en el pañito de su hermana Ramona, el gato parlanchín que se llamaba Luigi, aquella “cosa” que lo jaló cuando estaba cerca del tendedero en el patio (Hecho ocurrido después de haber leído durante una noche el libro de bolsillo titulado “Los diálogos de Sócrates y Platón”) entre otras cosas que no mencionaré. Les presentaré a continuación algunos fragmentos del libro revelador.

    No se sabe si fue un día o una noche, no se determinaba si radiaban soles antes de él. Lo cierto es que por ahí no se veía nada, ni siquiera un reloj, una fotografía. Ni idea… Sura apareció. Sorprendido por aparentemente haber sido el primero se autoproclama “Dios todopoderoso e increado”. El asunto que ignoraba y empezó angustiarle fue cuando se preguntó: ¿De dónde vine?: ¿De la Nada?, ¿de Algo? , formuló sobre el lienzo del cosmos lo siguiente:

    Datos:
    Nada: ?
    Algo: X
    Sura: A

    Solución:

    Nada (?) es una ausencia y a la vez es algo (incognito), pero de la Nada (?) deriva Sura (A). Por lo tanto: Nada (?) debe ser Algo (X)…?… Pero sigue siendo Nada (?). -Se contradice la formula- Puesto que Nada (?) no puede ser Algo (X)

    Sura especuló las siguientes hipótesis:

    –¿Será que la existencia es la confirmación de una ausencia?, ¿sería lo contrario?, ¿o todo es lo mismo pero en distinta forma, peso y tamaño?…! Me resisto a pensar que Nada!, ¡Algo!, ¡o como se llame!, ¡se dedique a jugar a los dados con la creación!

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