En un solo video de 2 horas 13 minutos:
Aqui pueden verse los videos de David:
http://www.youtube.com/user/RIMBEL35
En un solo video de 2 horas 13 minutos:
Aqui pueden verse los videos de David:
http://www.youtube.com/user/RIMBEL35
¿Qué sucedería si no quisiéramos mirar a la historia remota? ¿Qué pasaría si nos tapásemos los ojos ante la evidencia de un gran holocausto nuclear que sucedió hace decenas de miles años?
Bienvenid@s a Human Revolution. Cuando los textos antiguos hablan, pretendemos entender aquello que nos conviene. ¿O tal vez ya hubo un gran holocausto en el pasado?. ¿Qué eran los Vimanas?, ¿ antiguos artefactos? Literalmente las armas nucleares ya se describían en los antiguos textos religiosos de la India. Antiguos objetos voladores capaces de devastar segmentos enteros del mapa y que tenían la capacidad de moverse a velocidades que desafiaban la gravedad y la fisica moderna, generando sus propios campos electromagnéticos. Objetos capaces de desplazarse años luz y materializarse en cuestión de milésimas de segundo generando una energía devastadora capaz de borrar de la faz de la Tierra un continente entero.
Sólo existe una explicación posible: En el pasado hubo una devastación nuclear de proporciones bíblicas. Cuando Oppenheimer expresó su frase terrible, indignado por su descubrimiento y efectos: ” I am become the destroyer of worlds” (“He llegado a ser el destructor de mundos” ) , se refería claramente a las consecuencias de su hallazgo bélico, pero también a la lectura de los antiguos libros sagrados de la India. Claramente, los desiertos hoy en un gran número de continentes, son el resultado de guerras nucleares de un pasado remoto.
La sorpresa vino del historiador Kisari Mohan Ganguli, que sostiene que los textos sagrados de la India están repletos de estas descripciones de un gran holocausto nuclear en la antigüedad, de proporciones claramente superiores a Hiroshima y Nagasaki.
Ganguli, aduce referencias en las que claramente se mencionan en los textos históricos, pasajes completos dedicados a esta devastación, describiendo sus efectos, en una extraña batalla nuclear en la Drona Parva, una sección del Mahabharata. “El pasaje claramente habla del combate en los cielos y del rugido de bombas que estallaban en los continentes.” Señala el historiador Kisari Mohan Ganguli.
Consideremos esos fragmentos procedentes del antiguo Mahabharata como proyectiles cargados con la energía del Universo, tal y como puede leerse literalmente.
Una columna de humo incandescente y llama tan brillante como miles de soles en todo su explendor, una explosión perpendicular generando una enorme columna de humo que generaba círculos concéntricos de ondas que se extendían como parasoles gigantes.
“Era una explosión desconocida como una gigantesca expansión de muerte, que redujo a cenizas la raza entera de los Vrishnis y los Andhakas. Tras unas horas la comida y los alimentos devastaron a aquellos que sobrevivieron a la explosión y los soldados intentaban lavar en vano su equipamiento y vestidos”.
Hasta ahora ningún texto antiguo había arrojado tanta luz a una descripción que nos recuerda a Hiroshima y Nagasaki. Aún así, la extremadamente precisa descripción de la devastación nos hace pensar en un holocausto nuclear en la antigüedad. Los textos sagrados hablan claro: la contaminación radioactiva posterior a los efectos de las explosiones, envenenaba a los supervivientes del holocausto. El agua y los alimentos estaban contaminados.

Cuando las excavaciones de Harappa y Mohenjo-Daro se llevaron a término, los arqueólogos descubrieron esqueletos esparcidos por toda la zona como si un evento súbito hubiera devastado las ciudades. La mayoría de ellos estaban cogidos de las manos como si la tragedia hubiera sobrevenido mientras huían de algo terrible.
Aún no se ha podido determinar la antigüedad de los esqueletos pero claramente apunta a decenas de milenios antes de nuestra era. ¿Qué explicación puede darse a la radiación aún presente en los esqueletos? ¿Qué explicación puede darse a la no aparición de signos de muerte violenta?. El yacimiento de esqueletos radioactivos análogos a los encontrados en Hiroshima y Nagasaki, pero con una clara diferencia: La radiación encontrada era 50 veces superior a la de los restos del holocausto nuclear de Hiroshima. Los restos encontrados están esparcidos por zonas que alcanzan las Regiones del Ganges y las montañas de Rajmahal, y muestran una clara exposición a un intenso calor. Las murallas y enormes cantidades de materiales aparecen fundidos y fusionados estructuralmente, como si se hubieran vitrificado, sin que aparezcan indicios de actividad volcánica en la zona de Mohenjo-Daro y el resto de las ciudades próximas a la zona. El intenso calor que hizo literalmente fundir todos los materiales , sólo tiene una explicación posible: Algún típo de arma nuclear desconocida fue arrojada hace miles de años y arrasó completamente las ciudades antiguas.
Existe evidencia empírica de que el imperio Rama (Ahora la India actual) fue devastado por una guerra nuclear hace 12.000 años. El valle Indú, es ahora el desierto del Thar, y los residuos radioactivos fueron hayados al oeste del Jodhpur. Una densa capa de ceniza radioactiva fue detectada en Rajasthan y cubre un área de unos 5.000Km cuadrados, a unos 17 Kilómetros al oeste de Jodhpur. Los científicos están investigando el lugar, ya que presenta serios problemas de mortalidad infantil de origen hasta el momento desconocido así como altas tasas de cáncer en la población. Curiosamente los niveles de radiación en la zona son extremadamente altos y la región fue recientemente acordonada tras el resultado del hallazgo de las excavaciones. De confirmarse el hallazgo de forma definitiva, estaríamos hablando de un holocausto nuclear sucedido hace 12.000 años que causó un cráter visible de 2.154 metros de diámetro, y que puede localizarse a 400 kilómetros al noreste de Mumbai. La datación en años oscila entre los 12.000 y los 50.000, por lo que no puede precisarse con exactitud su antigüedad.
Por último, no existen restos de meteoritos ni de otro material exterior o interior, ni volcánico ni sísmico que justifique la radiación. Tampoco una explosión de un meteorito que justifique una presión de 600.000 atmósferas o una radiación 50 veces superior a la bomba atómica que devastó Hiroshima.
Saquen sus propias conclusiones.
Fuente:
http://humanrevol.wordpress.com/
Ciertos informes culturales conservados en la antigua literatura histórica y religiosa, parcialmente confirmados por algunos curiosos descubrimientos arqueológicos, parecen indicar que algo parecido a bombas atómicas se emplearon en guerras en este planeta miles de años antes de que empezara la actual historia escrita.
No hemos reconocido esas detalladas referencias a la guerra nuclear en las leyendas antiguas hasta que no hemos desarrollado nosotros mismos la fuerza atómica.
La mayor parte de esas referencias proceden del Mahabharata, el Ramayana, textos puránicos y védicos, el Mahavira Charita y otros textos sánscritos, que, libres de los incendios y destrucciones sufridos por tantos libros de la antigüedad mediterránea y del Medio Oriente, nos han llegado directamente desde tiempos antiguos.
Las referencias “atómicas” que contenían desde la primera traducción completa del Mahabharata en 1843 ( que se escribió originalmente en sánscrito hacia 1500 a. C., sobre leyendas que databan de 5.000 años a.C.), parecían sólo ejemplos de férvida imaginación oriental, sobre guerras de dioses y héroes antiguos.
Mahabharata significa, en sánscrito, Gran Bharata; y es el más extenso poema épico de la literatura india antigua –el segundo es el Ramayana–. Aunque ambos son básicamente obras profanas, se recitan de manera ritual y confieren supuestamente méritos religiosos a quienes los escuchan.
Antes de conocerse los efectos de la bomba atómica estos poemas carecían de sentido, ahora no, al igual que el de los carros de fuego que por los aires los llevaban.
Las dimensiones de esa arma legendaria tienen cierta semejanza con los proyectiles tácticos nucleares de hoy día:
Los poderosos efectos de la explosión y el calor producidos por esa arma se describen de una manera imaginativa y lírica, pero una manera que se podría aplicar (salvo por los elefantes) al lanzamiento de una bomba atómica:
Y más adelante dice:
Y continúa con:
Ramayana y otros relatos
En el Ramayana se lee:
Tan poderoso que podía destruir la tierra en un momento: un gran ruido que se elevaba en humo y llamas… y sobre él está sentada la Muerte…
El Mahabharata refiere la historia de un señor feudal llamado Gurkha con estas palabras:
El Libro de Krisna relata:

El Ramayana relata:
En el Saramangana Suttradhara se lee:
En el Ramayana se nos dice:
El Mahavira Charita dice:
Se considera en la India, por parte de los entendidos, que los primeros cronistas diferenciaron en sus relatos lo real de lo ficticio.
Las historias de imaginación, o cuya veracidad no había sido comprobada, entraban dentro de la categoría “Daiva”.
Los hechos reales, cuya autenticidad estaba fuera de toda duda, eran conocidos como “Manusa”.
El Mahabharata, Ramayana, Mahavira, y otros textos tenidos por fantasiosos, pertenecen a la categoría “Manusa”.
La bomba atómica
Sólo siete años después de la primera explosión atómica en Nuevo México, el doctor Oppenheimer, que conocía bien la antigua literatura sánscrita, estaba dando una conferencia en la Universidad de Rochester. Luego, en el turno de preguntas y respuestas, un estudiante hizo una pregunta a la que el doctor Oppenheimer contestó con una extraña reserva:
Quizá el doctor Oppenheimer recordaba el pasaje anterior que había leído en el Mahabharata sobre una antigua guerra en que se introdujo una nueva arma aterradora.
El doctor Robert Oppenheimer, que tenía un amplio conocimiento de la literatura sánscrita y las leyendas hindúes, recordó cuando la primera explosión desgarró el cielo de Nuevo México, unos versos del antiguo Mahabharata, compuestos hace miles de años en la India pero extrañamente aplicables a la era nuclear.

Me pregunto cuantos de ellos serán hechos por el hombre…